En este cuartito verdolaga voy a meter algunos textos y otras cuestiones afanados de la red así marche presa. Invalorables crónicas. Imprescindibles para acallar un cacho nuestro rezongo cotidiano. Porai, quién te dice, nos apiolamos de una vez.
Sunday, February 26, 2006
siguiéndola apasionadamente con 'Pasional'
Rubén Juárez canta su versión
Pasional <---- hacé click y pará la oreja
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versiones apasionadas
de pura pasión
versiones
de un mismo tango: Pasional
1) 1951
Música: Jorge Caldara
Letra: Mario Soton
Canta: Jorge Falcón
http://www.tangomiami.com/audio/J_Falcon/J_Falcon-Pasional.MP3
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Friday, February 24, 2006
solo de soleada soledad
dixit Antonio Gasalla
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Tango Solo
por el Roberto Goyeneche
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una cosa es leerlo
y otra escucharlo por el polaco
no sé, digo...
me parece
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Wednesday, February 22, 2006
cuando volver no hace falta
ujujú así sin comas ni espacios ni nada de nada
=
su turno, polaco Goyeneche...
- Vuelvo al Sur -
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la milonguita no es sólo un tipo de pan
sólo uno de los juegos que más me gustan
(es inútil. no busques relación)
vayamos a lo nuestro:
cuarteto cedrón
en
milonga de la ganzúa
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Monday, February 20, 2006
ahi les va el primero
virutita, vieja y peluda nomás!
no es gran cosa
queda medio fulería
cero estética digamos
pero viejo, al menos se escucha!
Edmundo Rivero canta: Garufa
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Sunday, February 05, 2006
lobita, de vez en cuando también dora...
pase al frente señor Aón
=
Yo, el peor de todos
Es ahora la hora de admitirlo: soy mi peor invento.
Me solazo jugando a ser muchos distintos para no tener que responder por ninguno de ellos. Presento al embelesador, que oculta al embelecador. Improviso a un eximio, merecedor de un exilio. Expongo al jacarandoso, pero asoma el jactancioso. Soy -usando un título de Salem- mi mejor Contradicción.
Descreo de todo menos de mi certeza absoluta en la inexistencia de certezas absolutas. Desdeño lo que enseño; aprendí de mí a hacerlo.
Aseguro que nadie me ha visto nunca. Han visto, en cambio, a algunos de los que digo ser. Me place -no lo niego- ser todos los que creé (y no me los creo).
Soy inoportuno e intangible como un fantasma; poco comprador e inconstante como un duende venido a menos; literalmente fantástico, como un dragón en desgracia.
Soy el menos indicado y el más señalado; el que ama y hiere; el que no deja rastros sino cicatrices. Soy el delicioso imperdonable; el que llora en público y ríe en privado; el que otorga cuando habla y el que calla al recibir (y el que da para que tengas).
Soy un vampiro con crucifijo; un escocés con bermudas; un obispo con esposa. Soy el que se excede en excusas y carece de motivos; el umbral previsible de mi propia conformidad.
Soy el locuaz más silente; el juglar de entrecasa; el Ulises de jardín. Soy el pecador inconfeso; el casto mujeriego: el hereje que ríe en la pira. Soy el soez refinado, el de las lágrimas de reptil; el de la risa socarrona.
Soy uno de los sospecho
sos de siempre, de los intocables, de los perros de la calle. Soy - también- el bueno de una mala película; el polizón de la vida, el prorrogado; el que pide moratorias para jamás cumplirlas; el desertor de causas nobles.
Soy el sujeto mal predicado; el de adjetivos circunstanciales; el de pretéritos imperfectos. Soy el de lengua literaria y literatura charlatana; el de verbos inconjugables: el de presentes más bien tácitos.
Soy el que sueña con estar entre los primeros, pero tiene debilidad por los cuartos. Soy al que se le hirvió el agua para el mate; la bola ocho entrando primero; el cuatro de copas de mano. Soy el más tramposo de los leales.
Soy el que le puso la tapa a Pandora; Sansón con caspa. Soy por quién Cortéz no hubiera quemado ni una canoa. Soy un denario falso; un paraguas en Sodoma; la toalla de Pilatos; una herradura en Troya. Soy Rómulo alérgico a los lácteos.
Soy el que nadie quiere como yerno y el que algunas desean en su almohada; el que habla con rodeos acerca del grano. Soy el infame, el canalla, el bueno, el último..., y el que menos; el que se emociona sin causa, y el inconmovible.
Soy quien aspira a ser más besado que la sortija papal, la camiseta de la selección o que mi primera novia.
También sé -lo admito- que tengo un lado malo. Pero de eso han de encargarse mis detractores. Yo prefiero seguir pensando en los que soy, además de ser el más analfabeto de todos los que escriben.
Martín Aon - link - (desde mar del plata - y como no podía ser de otro modo - en letritas azul mar)
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Friday, February 03, 2006
guarda con lo prohibido - la onda es resistir
como un cero solo
al que marginaron
y resiste solo.
Lejos y perdido
como un perro lejos
voy contra el olvido
rastreando mis huesos.
Solo y sin un mango
como en un suicidio
sólo tengo un tango
pa'contar mi exilio.
Lejos de mi vida
sin tener un puerto
ando a la deriva
y me dan por muerto.
Solo y perseguido
en mi Buenos Aires
ando sin sentido
como un tiro al aire.
Lejos todo extraño
y me siento poco
y si no me engaño
yo me vuelvo loco.
Solo y escondido
con toda la historia
que nos han prohibido
y está en mi memoria.
Solo es el exilio
como un cero solo
tiempo de delirio
que lo borra todo.
Solo como un cero solo
solo resistiendo solo
lejos como un perro lejos
lejos rastreando mis huesos
solo como en un suicidio
solo pa' contar mi exilio.
Cuelgo el corazón en el ropero
mi pobre corazón lleno de agujeros
lejos como están los viejos
lejos de cualquier espejo
solo como un cero solo
solo resistiendo solo.
=
Tango
Solo
Letra y Música: Fernando "Pino" Solanas
=
Dibujo
Las 40. 1985
Maestro: Ricardo Carpani
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Sunday, January 29, 2006
sin bolo: símbolos
dicen
que el vivir lejos nos trae morriñas
pero claro
siempre está aquello de la excepción
los años no pasan al pepe
que te engrampan achaques
te engrampan
(sino preguntale a mis lumbares)
también dice el que te jedi
"sólo sé que no sé nada"
(pobre sabiola mía)
pero al bobo
no hay trinchera que lo pare
bueno virutita
basta de cháchara
fermez lo' garfio'
y compartiendo de una puta vez:
señores
en este domingo que pinta infiernos
no viene nada mal un buen diluvio
ahh_agüita
fresca_ahh
con ustedes
Don Carlos Raúl Muñoz y Pérez
y toda_todita_toda
su crencha engrasada
pd: mi reverencia una y otra vez a el ortiba
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Thursday, January 26, 2006
Sunday, January 15, 2006
dejándome influenciar
Thursday, January 05, 2006
más y más versos chorros (ladronzuelos como yo)
No quiero que te vayas
dolor, última forma
de amar. Me estoy sintiendo
vivir cuando me dueles
no en ti, ni aquí, más lejos:
en la tierra, en el año
de donde vienes tú,
en el amor con ella
y todo lo que fue.
En esa realidad
hundida que se niega
a sí misma y se empeña
en que nunca ha existido,
que sólo fue un pretexto
mío para vivir.
Si tú no me quedaras,
dolor, irrefutable,
yo me lo creería;
pero me quedas tú.
Tu verdad me asegura
que nada fue mentira.
Y mientras yo te sienta,
tú me serás, dolor,
la prueba de otra vida
en que no me dolías.
La gran prueba, a lo lejos,
de que existió, que existe,
de que me quiso, sí,
de que aún la estoy queriendo.
=
Pedro Salinas - link
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Tuesday, January 03, 2006
versos... que me afanan hasta los fuelles
casi a nueve peldaños de la muerte
bajo una luz difusa
te desvestís
esta no es la cubierta del Kabanos
esto no se parece al paraíso
es tan sólo un altillo
aquí tus pechos vuelan
tu cintura golpea entre mis brazos
y la humedad es una amiga
mirando con ojos agrietados
un desorden de piernas
esto no es
la suite especial del plaza hotel
ni hay una alfombra roja donde rodar a gusto
es tan sólo un altillo
aquí tu pelo emerge de la noche
y es bandera de mimbre
aquí una vieja cama pide a gritos
¡socorro!
aquí no hay vencedores ni vencidos
afuera
no muy lejos
la estrella herida de la tarde
rueda como un gato sin fuerzas
sobre el techo del mundo
aquí
casi a nueve peldaños de la muerte
tus ojos encuentran a los míos
y no tenemos tiempo siquiera de despertar.
=
Jorge Boccanera
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Monday, December 12, 2005
Friday, December 09, 2005
en vísperas
^^^^a ver si junamos un cacho más allá de nuestro umbligo, che^^^^
Nochebuena
Eduardo Galeano
Fernando Silva dirige el hospital de niños en Managua.
En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar.
Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo queda en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón; se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En la penumbra lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso.
Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:
-Decile a... -susurró el niño-
Decile a alguien, que yo estoy aquí.
=
glup...
Saturday, September 24, 2005
el Señor Quino
señoras y señores:
he aquí uno de mis amados genius
enjoy him!
Sunday, September 04, 2005
David Alvarez Morgade, poeta.
El Tano dijo que no tenía malas noticias, preguntó cuál era la carta turra que yo escondía en la mañana. Cómo sabés; En el Margot; Quién dijo; Mario, con la cara triste después de rondar las cercanías de David durante quince años; Pobrecito, ¿cuándo pasó?; Mario dijo que la semana pasada.
No había pasado ni media hora cuando el Tano estaba otra vez al teléfono. Hablé con Lidia, una amiga de David, es terrible pibe, me contó, le dije que iba, pero se me aflojan las piernas, ¿me acompañás?
Mientras íbamos en el auto, mientras escuchaba, una tras otra, anécdotas que tenían como centro a David, pensaba en los cinco minutos que llevó arreglar el viaje. No hizo falta planear, no hizo falta recordar, ni ajustar movimientos. Al Tano se le había muerto un amigo y le temblaban las patas. Se conocían desde antes de los veinte años, David contaba con ochenta desde el 5 de marzo, le llevaba ocho a Ditaranto. Hice lo que cualquier amigo, acompañé al amigo de raje al interior del llanto. En el auto supe que alguna vez David llevó a su padre al cementerio; supe que pedía por favor, pedía que todos se apuraran, rapidez pedía porque se le moría la madre; supe que después murió un hermano; supe que después murió el otro de los hermanos, y así David quedó solo. Te pasa todo eso y quedás golpeado, David fue un tipo golpeado por la vida, arrimó Ditaranto en el viaje. El Tano también contó que David se enamoraba de todas las mujeres de los amigos, a todas les dedicaba un poema, y a ninguna tocó un pelo. Fue en una noche de puro vino diluviante que el Tano lo encontró en San Telmo. Dos veces a lo largo de la mañana, el Tano, repitió aquello que David pronunció desde las sombras, Caminar, caminar es lo que quiero/ Nací poeta y andariego/ Como otros nacen rubios, románticos o ciegos/ Caminar, caminar es lo que quiero/ Dónde encontrar una moneda/ para saber qué gusto tiene la alegría. David agregó, Hace siete días que no como, hermano.
Mucho escribió David, pero poco es lo que se conserva. Los escritos se fueron perdiendo; Ditaranto guarda mucho material, pero afirma que es poco comparado con lo que David había producido. Siempre fue descuidado con sus papeles, Era así, como un nene, perdía, rompía cosas, se enojaba, después te pedía perdón, arrima el Tano mientras seguimos en camino, Y sumale todo a que nunca tuvo un lugar, siempre vivió de prestado, de la ayuda de los amigos que bien lo querían, porque David te daba mucha ternura, yo siempre le decía, si hay un paraíso, vos vas al paraíso y yo al infierno, un buen tipo, ya vas a ver cómo vivía, acá está desde hace unos treinta años.
El Tano dijo que David siempre aparecía durante o después de una tormenta. En uno de esos días de después de tormenta, David contestó, Se volaron dos paredes; Y qué hiciste, David, fue la pregunta obligada; Me corrí al ángulo, contestó.
Llegamos a la casa de Lidia, la amiga. Estaba contenta porque hoy era su cumpleaños y David le había mandado visitas. Lidia dijo que habían llamado algunas personas que se enteraron de la muerte de David, pero que nadie le había preguntado por los detalles del hecho, nada más preguntaban por los poemas. Mientras el Tano Ditaranto dejaba a las musas de lado y nombraba como reverendos hijos de puta a tanto buitre amanecido sobre territorio de Lomas de Zamora, Lidia colocó sobre la mesa una bolsa grande y de plástico resistente. Dentro de esa bolsa y de otra más de papel marrón muy resistente, las dos sucias de barro, estaban los papeles de David que ella pudo salvar luego de la muerte y luego de la usurpación del terreno por el vecino, quien afirmó que David se lo había dado. Afirmación dudosa que choca con la ética a prueba de miserias que practicaba el poeta, y porque además, el terreno, también era prestado. Nunca voy a olvidar los papeles del poeta en esas dos bolsas, en ellas una vida dedicada a las letras. En las bolsas el símbolo de una muerte triste, sabido es que no hay muerte alegre de una persona querida, pero sí las hay tristes, y muy tristes. La muerte de David era muy triste, estaba en las bolsas, él estaba en ellas, y más allá de la alegría que sentía porque fuera el Tano quien rescatara esos pocos papeles, un rescate cuidadoso, con respeto, despacito, para que David no se enoje, para que David sepa que es la mano de un amigo, aún así me sentí frente a un gran cadáver, un cadáver de poeta que me decía que nunca había estado ante muerto semejante, ante soledad más dolorosa, qué horror cuando tan salvaje puede ser la desprotección en estas tierras.
Lidia dijo que David vino de noche, que pidió unos mates, que dijo que hacía tres días que no comía. Ella preparó comida, pero David no comió ahí, se llevó la cena al rancho. Al otro día, martes 13 de agosto, Lidia supo, dice haber registrado el momento exacto mientras oraba, que David había muerto. Cuando en la mañana entró a la casilla, encontró a Lucero, el perro, echado sobre el pecho de David. Lucero no paraba de pasar su lengua por la cara de David; fue impresionante escuchar a Lidia recordar el momento; Lucero me miraba, le pasaba la lengua por la cara, y con los ojos me preguntaba qué hago. Cada vez que Lidia hablaba de David lo hacía en presente, David es, David siempre viene cuando, poco o nada hay de pasado en las palabras de Lidia.
Caminamos media cuadra por una calle de tierra, la calle me llevó a otras escondidas calles de barro que todavía guardo en la memoria de mi Martín Coronado de pibe. Cuánto hacía que no pisaba barro real, barro de la provincia de Buenos Aires. Llegamos ante el terreno de David, sí, el terreno, porque la casilla de chapa y madera ya no existía. El vecino había usado los materiales para construir otra en distinto sector del terreno. Había sólo dos zonas secas en el rectángulo de tierra, el resto era una especie de pantano lleno de troncos, latas y hierros que peleaban por seguir con la cabeza al aire. La nueva casilla estaba sobre una de las partes secas, en la otra, donde había estado la casa de David, quedaban las marcas de lo que fue. Sobre esas marcas, dormía al sol, Lucero, el perro. Lidia recordó frente al alambrado que si David sólo tenía moneda para una pata de pollo, la mitad la comía él y la otra mitad era para Lucero. Nunca tuvo nada, dijo Lidia, Un día le habían dado dos papas, dos cebollas y dos zanahorias, me obligó a quedarme con la mitad, terminó Lidia al borde del llanto, Siendo el poeta que era.
Es cierto que David Alvarez Morgade fue un tipo especial, un tipo que a veces aceptaba la ayuda y otras no, así lo pintó el Tano Ditaranto en el viaje de vuelta; así es la imagen que me quedó de este ser humano, poeta desesperadamente humano, amigo de la vida, tipo querido, pero algo me quedó atravesado en la garganta, qué poco espacio reserva este mundo de mierda para aquel que no nació para imprimir moneda. Nunca estuve frente al cadáver de un poeta como sucedió hoy, fue una suerte estar en Lomas de Zamora para ver cómo el amigo alisaba cada uno de los cabellos escritos del poeta muerto.
Autor: EDGARDO LOIS » Nació en Buenos Aires (22-04-62) Publicó "Bitácora de Lluvia", "Vuelo Interno (sobre un espejo y la muerte)", "Anecdótica Historia de la Muerte" y "México". Colaboró con la revista "La Actualidad Arte y Cultura" con notas sobre cine y literatura. Colaboró, comentando libros, en revista LEA. Tiene una novela inédita "Yosapaquil, una historia de payasos en Buenos Aires".